Scriba
Scriba es uno de los dos oficiales de CORTEX, el motor de IA de nexmin: el notario clínico. Tiene dos oficios, describir y comprimir. Convierte una hora de audio en una nota clínica estructurada (SOAP, GIRP, formato libre) diseñada para ceñirse a lo dicho —cada afirmación es revisable contra la transcripción— y, una vez validada, comprime la sesión en un resumen y un título. Describir, no diagnosticar, desde el paradigma que elige el terapeuta: esa es la regla.
Scriba escucha la sesión y produce el registro. Su primer oficio, describir, está deliberadamente acotado: redacta la síntesis descriptiva de lo que se ha dicho, la organiza en el formato clínico que el terapeuta haya elegido, y saca métricas del lenguaje natural (frecuencias, repeticiones, presencia de afecto). Se ciñe a lo que está en el audio y no rellena lagunas con suposiciones; formular hipótesis sobre el caso es trabajo del otro oficial, Pensa. Esa frontera es el motivo por el que CORTEX separa oficios. Un modelo generalista que escribe la nota y al mismo tiempo opina sobre el caso contamina el dato con hipótesis prematuras. Si más adelante la hipótesis resulta equivocada, el clínico ya no puede separar lo que el paciente dijo de lo que el modelo creyó entender. Scriba protege esa frontera describiendo, no interpretando. El segundo oficio de Scriba es comprimir: una vez el terapeuta valida la nota, reduce la sesión a un resumen y un título fieles a lo aprobado. Entre describir y comprimir, Scriba entrega siempre un borrador, en el formato y el estilo del terapeuta, con margen para editar antes de cerrar el registro.
En nexmin
Scriba se invoca al cerrar una sesión en nexmin (en local, telehealth o subiendo audio). El borrador llega al inbox del clínico, que lo edita y aprueba antes de que entre al historial — el patrón Trust Loop. La nota validada es la fuente sobre la que después Pensa formula hipótesis y lee el proceso.
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Última actualización: 2026-07-22