Scriba
Scriba es el motor de observación de nexmin: el notario clínico. Convierte una hora de audio o transcripción en una nota clínica estructurada (SOAP, GIRP, formato libre) sin inferir nada que no se haya dicho. Precisión sin interpretación — esa es la regla.
Scriba escucha la sesión y produce el registro. Su trabajo está deliberadamente acotado: extrae lo que se ha dicho, lo organiza en el formato clínico que el terapeuta haya elegido, y saca métricas del lenguaje natural (frecuencias, repeticiones, presencia de afecto). Nunca añade contexto que no esté en el audio, nunca rellena lagunas con suposiciones plausibles, nunca interpreta. Esa restricción es el motivo por el que Scriba existe como motor independiente. Un modelo generalista que escribe la nota y al mismo tiempo opina sobre el caso contamina el dato con hipótesis prematuras. Si más adelante la hipótesis resulta equivocada, el clínico ya no puede separar lo que el paciente dijo de lo que el modelo creyó entender. Scriba protege esa frontera. Lo que Scriba sí hace bien: reduce 60 minutos de sesión a la nota que el terapeuta firmaría como propia, en su formato, en su estilo, con margen para que el clínico edite antes de cerrar el registro. La interpretación del material capturado vive en otro motor — Pensa.
En nexmin
Scriba se invoca al cerrar una sesión en nexmin (en local, telehealth o subiendo audio). El borrador llega al inbox del clínico, que lo edita y aprueba antes de que entre al historial — el patrón Trust Loop. La nota validada es la fuente sobre la que después razona Pensa.
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Última actualización: 2026-06-11