Las 4 capas de personalización del análisis IA en nexmin: cómo se adapta a tu marco, a tu vocabulario y a cada paciente
Una crítica frecuente al software clínico con IA es que produce borradores planos: notas que servirían a cualquier paciente porque no recogen el matiz teórico ni individual del trabajo real. Es una crítica justa cuando se aplica a herramientas que ejecutan un único prompt genérico por sesión.
nexmin se diseñó en el otro extremo. El análisis de una sesión se compone de cuatro capas de contexto que se ensamblan solas cada vez, más una señal que puedes añadir en el momento. Este artículo describe cada una: qué configura, dónde se configura y qué le cambia al borrador.
Una nota antes de empezar, revisada en julio de 2026. Una versión anterior de este texto describía cinco capas. Dos de aquellas piezas — un bloque de instrucciones a nivel de organización y una lista de enfoques teóricos marcables en el perfil — se retiraron al simplificar el compilador de prompts y hace tiempo que no llegan al modelo. Lo que sigue describe solo lo que está vivo hoy en producción.
capa 1: el paradigma de análisis
Cada análisis arranca de un prompt base versionado: el paradigma. Es lo que determina la mirada — una síntesis humanista no lee la sesión igual que una sistémica, y la extracción de una primera sesión no se parece a ninguna de las dos. Cada pieza del análisis tiene el suyo: Scriba redacta la narrativa de la sesión, Pensa hace la lectura del proceso entre sesiones, las variables del proceso se puntúan sesión a sesión y el análisis de la voz la mira por su forma.
Esta capa no la escribes tú: la eliges. En Ajustes → Mi Terapia fijas un tipo de análisis predeterminado, que se aplica a las sesiones nuevas, y puedes cambiarlo sesión a sesión cuando una lo pida. El texto del paradigma vive en el producto y se actualiza con cada versión.
capa 2: tu forma de trabajar
En Ajustes → Mi Terapia, la tarjeta Tu ADN Profesional tiene una pregunta abierta: cómo es tu forma de trabajar. Lo que escribas ahí — puedes dictarlo — se antepone al prompt del análisis de sesión y también al del chat clínico sobre el paciente. No es un desplegable de escuelas: es tu descripción, con tus palabras.
El tipo de descripción que cambia el borrador:
capa 3: cómo llamas a la persona que tienes delante
Paciente, cliente, consultante, coachee, usuario, miembro. Eliges el término en Ajustes → Mi Terapia y la IA lo usa en todo lo que escribe: la palabra viaja al modelo como una instrucción explícita, tanto en el análisis de la sesión como en el chat clínico. Puede parecer cosmético. No lo es — la palabra que usas modela cómo te aproximas, y el sistema la respeta en lugar de imponerte la suya.
capa 4: instrucciones para cada paciente
La capa más fina, y la que más se nota. Cada ficha tiene una sección, Instrucciones para Cortex, donde anotas directrices que solo valen para esa persona. Se inyectan en el prompt como directriz de obligado cumplimiento y llegan a los dos motores: al análisis de la sesión y al chat clínico sobre su proceso.
El tipo de directriz que funciona:
los memos: la señal del momento
Además de las cuatro capas, que se configuran una vez y se aplican solas, hay una señal que puedes añadir en caliente: los memos de sesión. Notas tomadas durante la sesión o justo después, que entran en el análisis junto a la transcripción.
Sirven cuando lo importante no se dijo en voz alta:
cómo se compone todo en cada análisis
Cuando una sesión termina, el motor arma el prompt en este orden: primero tu forma de trabajar, después el paradigma que hayas elegido, y sobre esa base el material de la sesión — la transcripción, tus memos, las instrucciones de ese paciente y la señal de la voz cuando está disponible. El vocabulario que elegiste viaja con todo ello.
Solo entra lo que existe. Si no has escrito tu forma de trabajar, esa capa no aparece y el análisis funciona igual, con menos contexto propio. Por eso la diferencia entre el primer día y la tercera semana es notoria: no cambia el motor, cambia lo que sabe de ti.
cómo configurarlo en la práctica
día 1: Ajustes → Mi Terapia
Diez minutos. Elige el tipo de análisis predeterminado, describe tu forma de trabajar y fija el término con el que nombras a las personas con las que trabajas. Se aplica de inmediato a todo lo que se analice a partir de ese momento.
las primeras semanas: la ficha de cada paciente
Treinta segundos por ficha, cuando ya tengas algo que decir. Dos o tres directrices en Instrucciones para Cortex. No hay que llenarlo el primer día — se escribe solo conforme conoces a la persona.
en cada sesión: los memos
Uno o dos minutos, durante o justo después. Lo no dicho que quieres que el análisis tenga en cuenta.
conclusión
La pregunta "¿esto se adapta a mi marco?" tiene una respuesta concreta en nexmin: cuatro capas de contexto más los memos de cada sesión. No es un modo que se activa — es cómo se construye cada prompt.
Con una precisión que conviene dejar escrita, porque es la parte que ninguna capa cambia: la IA propone, tú validas. No diagnostica y no sustituye tu criterio — identifica patrones y redacta un borrador que pasa entero por tu revisión. Las capas sirven para que ese borrador suene a tu voz clínica, no para que decida en tu lugar.