ley de IA de la Unión Europea: qué revisar en una consulta de psicología
Por nexmin
El Reglamento europeo de inteligencia artificial (Reglamento (UE) 2024/1689) no convierte todos los usos de IA en una sola categoría. Sus obligaciones dependen del sistema, de su finalidad y del papel de cada organización. Para una consulta, la primera tarea es describir el uso concreto: por ejemplo, transcribir una conversación, resumir un documento o apoyar una decisión.
A 24 de septiembre de 2026, la Comisión Europea señala que el Reglamento entró en vigor el 1 de agosto de 2024 y que su aplicación es progresiva. Algunas prohibiciones y obligaciones de alfabetización en IA se aplican desde febrero de 2025; otras reglas comenzaron en agosto de 2025. Las obligaciones generales y de transparencia pertinentes se aplican desde el 2 de agosto de 2026, mientras que ciertos sistemas de alto riesgo tienen fechas posteriores: la Comisión indica el 2 de diciembre de 2027 para determinados usos del anexo III y el 2 de agosto de 2028 para sistemas integrados en productos regulados. Revisa la cronología oficial porque puede cambiar.
identifica qué hace el sistema
Escribe una descripción de una frase: quién lo usa, qué datos recibe y qué resultado entrega. Distingue una herramienta que organiza documentación de otra destinada a evaluar o clasificar personas. No concluyas que un sistema es o no de alto riesgo solo por aparecer en una consulta sanitaria; la clasificación depende de los criterios y usos definidos por la norma.
Pregunta al proveedor cuál es su papel (proveedor, responsable del despliegue u otro), qué documentación ofrece y qué obligaciones considera aplicables. Pide la base de esa explicación y revisa el contrato. La etiqueta «cumple con el AI Act» no demuestra por sí sola cómo se cumplen requisitos concretos.
organiza el uso responsable
Forma al equipo para que conozca las capacidades y límites de la herramienta. Explica a pacientes el uso de IA cuando sea relevante para comprender el proceso. Revisa cualquier borrador antes de incorporarlo a la documentación y mantén las decisiones clínicas bajo criterio profesional. Estas prácticas también ayudan con obligaciones de privacidad que existen con independencia del Reglamento de IA.
No trates la ley de IA como sustituta del RGPD, la confidencialidad profesional o las normas sanitarias nacionales. Si el sistema influye en una decisión clínica o la clasificación legal no está clara, solicita asesoramiento cualificado antes de desplegarlo.
Fuentes: texto del Reglamento en EUR-Lex y cronología oficial de la Comisión Europea. Esta guía es informativa y no determina la clasificación legal de una herramienta concreta.